Maternidad Saludable

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viernes, 06 de abril de 2007
Al Dr. Mirruam Yordi

Hay que ver cómo unas pocas frases pueden retratarle a uno. Dice el Dr. Mirruam Yordi que “cuando me presentan un plan de parto les digo: Búscate otro. No eres la única protagonista, hay un niño”. Bueno, yo creo que aquí el principal protagonista es él. La ley de autonomía del paciente está precisamente para evitar actitudes autoritarias como ésta. Sin embargo, él consigue que las mujeres acepten de buen grado a su protocolo. El procedimiento, el más viejo del mundo: el miedo. No hay manera más eficaz de someter a una madre que decirle que su bebé corre peligro. “las sueles convencer”, dice. Normal.

El Dr. Yordi continúa diciendo que “una urgencia, una bradicardia, un sufrimiento se pueden presentar hasta en el parto más normal”. Bueno, desde su punto de vista, tiene razón. Lo que ocurre es que lo que este señor considera “normal”, en realidad no es normal. Yo le invitaría a que se diera una vuelta por paritorios de Noruega, Holanda, Suiza, etc.. Es cierto que puede haber “dramas por intentar a toda costa un parto vaginal”, pero es que la forma de reducir las tasas de cesáreas no es dejar de practicar cesáreas necesarias, sino evitar ese conjunto de circunstancias que crean situaciones de peligro que sólo pueden resolverse mediante una cesárea. Los protocolos “normales” son un catálogo completo de estas intervenciones peligrosas.

Dice que las mujeres “están cargandose la seguridad por la que lucharon sus madres”. Bien, los antibióticos también han salvado muchas vidas, no por eso vamos a tomar antibióticos diariamente. Por otra parte, las grandes epidemias no desaparecieron con los antibióticos, sino con las redes de alcantarillado y la instalación de agua potable en las casas y en los hospitales. En realidad, la más drástica reducción de la mortalidad materna se produjo en los hospitales cuando los ginecólogos accedieron, después de muchos años de negarse, a lavarse las manos para después de hacer autopsias a mujeres fallecidas por fiebres puerperales.

Las mujeres estamos luchando por nuestra seguridad, pero también por nuestra dignidad, en un capítulo –la maternidad- no incluido en nuestras reivindicaciones históricas.

Sobre su comentario de que “los de la OMS no han visto un parto en su vida”: sin comentarios.


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